Tradición Italiana en el Valle del Cachapoal
Viña Altos de Bonani nace en 2014 como la realización de un sueño largamente anhelado por una familia italo-chilena, inspirado en la tradición vitivinícola italiana y en el espíritu emprendedor heredado de sus antepasados inmigrantes.
Antonio Giuseppe Bonani Rizzolli, junto a Verónica Canales, Franco Bonani y Lorenzo Bonani, y guiados por su amigo Andrés Jara, encontraron en el Valle del Cachapoal el lugar ideal para dar vida a este proyecto familiar.
El viñedo se encuentra emplazado en una parcela de tres hectáreas, a los pies de la majestuosa Cordillera de los Andes, en un entorno privilegiado que combina naturaleza, tradición y vocación vitivinícola.
Compromiso con la excelencia y la sustentabilidad
En Viña Altos de Bonani, la pasión por el vino se expresa en la búsqueda constante de la excelencia. Su propuesta se concentra en variedades emblemáticas de la zona, especialmente Cabernet Sauvignon y Syrah, buscando expresar en cada botella la identidad y el carácter de su origen.
A esta búsqueda de calidad se suma un firme compromiso con la sustentabilidad y el respeto por el entorno natural. El trabajo en el viñedo busca mantener una relación armónica con el paisaje, cuidando los recursos y preservando las características que hacen único a este territorio.
Este compromiso también se refleja en la experiencia que la viña ofrece a sus visitantes: un espacio acogedor y cercano, pensado para descubrir el mundo del vino, conectar con la naturaleza y disfrutar de una experiencia auténtica y memorable.
Un terroir privilegiado en el Valle del Cachapoal
El viñedo de Altos de Bonani se encuentra en un territorio favorecido por las particulares condiciones naturales del Valle del Cachapoal. La diversidad de microclimas de la zona, desde sectores más frescos en las estribaciones andinas hasta áreas de temperaturas más cálidas y templadas hacia las colinas costeras, genera condiciones especialmente favorables para el cultivo de uvas de alta calidad.
Los suelos, particularmente en las zonas de piedemonte, presentan un origen principalmente aluvial y características que favorecen un buen drenaje, una adecuada oxigenación y un profundo desarrollo radicular. Estas condiciones permiten que las plantas exploren el suelo en profundidad y expresen de manera equilibrada las características de este singular terroir.
En este entorno privilegiado, variedades tintas como el Cabernet Sauvignon y el Syrah encuentran condiciones ideales para alcanzar una notable concentración, intensidad y estructura, dando origen a vinos con personalidad, carácter y una marcada expresión de su lugar de origen.
Una historia que continúa
Altos de Bonani es, ante todo, una historia familiar que une raíces italianas, identidad chilena y pasión por el vino. Un proyecto nacido de un sueño y arraigado en el Valle del Cachapoal, donde cada vendimia representa una nueva oportunidad para honrar la tradición, cuidar el territorio y compartir con quienes visitan la viña la pasión por hacer vinos con identidad y carácter.























